miércoles, 16 de mayo de 2012







Por José Merino del Río.

Los últimos informes sobre la evolución de los índices macroenómicos de la economía nacional indican que el país vive, por ahora, una situación buena y al parecer estable. No eran entonces tan ciertas las predicciones apocalípticas que se anunciaron si no se aprobaba rápidamente el paquete fiscal.

Pero la pregunta es ¿de qué le sirve a la gente común y corriente, la que vive de su trabajo, que le anuncien que el crecimiento de la economía será este año mayor de lo esperado, que la inflación está controlada, que las reservas monetarias gozan de buena salud o que se van recuperando las exportaciones y la inversión de capital extranjero, si sus condiciones de vida y de trabajo no mejoran?

Se dirá que si estos datos fueran negativos la gente viviría todavía peor y es cierto.

Pero esa no es la cuestión, la pregunta que deben contestar los responsables políticos de la marcha de la economía nacional es ¿para qué sirve, cuál es el sentido de una economía que no coloque en el centro de sus preocupaciones al ser humano, naturaleza incluida?

Tenemos que recordar que los neoliberales patentaron aquella teoría del derrame, que finalmente nunca se produjo.

Primero había que crecer, permitir que los ricos hicieran libremente sus negocios y se enriquecieran más, hasta que la copa de la riqueza estuviera llena, entonces comenzaría el derrame que favorecía a toda la sociedad. Primero crecer, y cuando ya se hubiera consolidado ese crecimiento empezar a repartir.

Lógicamente se olvidaron del reparto y creció constantemente la desigualdad social, y la pobreza se convirtió en un problema estructural que condena a más de un millón de habitantes del país. Las capas medias empezaron a descomponerse y amplios sectores comenzaron a pauperizarse. Se acabó la movilidad hacia arriba y Costa Rica después de los años dorados del Estado social continuó con la movilidad, pero hacia abajo.

Gobierno tras gobierno, ya fuera del PLN o del PUSC, se felicitaba de lo bien que iba la economía.

¿Y la gente? 

Con mayores o menores diferencias, este ideario neoliberal se impuso planetariamente de mano de la troika: el FMI y otras agencias internacionales, el Grupo de los Siete liderado por Estados Unidos y las 200 transnacionales dueñas de las principales ramas de la economía global.

A esa economía sin corazón y sin alma le importa muy poco la gente, a los gobiernos que impone tampoco les importa. Pasea su riqueza con indiferencia y soberbia, con vidrios polarizados para ni siquiera ver los desastres que deja a su paso.

Pero nos tendrán que ver quieran o no quieran, la ola de la indignación crece, en algunos lugares visiblemente, en Costa Rica son todavía energías que no siempre salen a la superficie, pero que sabemos que están ahí, como el viejo e incansable topo que cava y cava en los subterráneos de la libertad, de la justicia y de la esperanza.

Fuente: La economía va bien, la gente mal

martes, 15 de mayo de 2012

Por qué Israel se unifica?





Haciendo eco a 1967, los israelíes de hoy enfrentan la más grande amenaza a su existencia.


Por Charles Krauthammer

En mayo de 1967, en una desvergonzada violación de tratados previos de paz, Egipto le ordenó a los pacificadores de la ONU que salieran de Sinaí, movilizó 120.000 soldados a la frontera israelí, bloqueó los Estrechos de Tirán (la salida sur de Israel a los océanos del mundo), firmó abruptamente un pacto militar con Jordania y, junto a Siria, juró la guerra para la destrucción final de Israel.

Mayo de 1967 fue el mes más desesperado y espantoso de Israel. El país estaba rodeado y solo. Garantías previas de gran poder probaron no tener ningún valor. Un plan para testear el bloqueo con una flotilla occidental falló por falta de participantes. El tiempo se estaba acabando. Forzados a una movilización en masa para protegerse de la invasión – y con un ejército formado mayoritariamente por civiles reservistas – la vida se detuvo por completo. El país estaba muriendo. El 5 de junio Israel lanzó un ataque preventivo en contra de la fuerza aérea egipcia, seguido por inmediatas victorias en tres frentes. La Guerra de los Seis Días es leyenda, pero menos recordado es que, cuatro días antes, la oposición nacionalista (el precursor del Likud de Menajem Beguin) fue por primera vez sumada al gobierno, creando una coalición nacional de emergencia.

Todos entendieron el porqué. No te embarcas en una guerra preventiva terriblemente riesgosa sin la absoluta participación de una amplia coalición representando un consenso nacional. Cuarenta y cinco años más tarde, en medio de la noche entre el 7 y 8 de mayo de 2012, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu sorprendió a su país trayendo al principal partido opositor, Kadima, a un gobierno de unidad nacional. Sorprendente porque sólo unas horas antes la Kneset (parlamento israelí) estaba agilizando un proyecto de ley para llamar a elecciones tempranas en septiembre.


¿Por qué el ambicioso Netanyahu cancelaría las elecciones que seguro ganaría?

Porque para los israelíes de hoy, es mayo de 1967. El temor no es tan agudo: El ánimo no es de desesperanza, es sólo un presentimiento. El tiempo se está acabando, pero no tan rápido. La guerra no está a cuatro días de distancia, pero se está asomando. Los israelíes de hoy enfrentan la amenaza más grande a su existencia desde mayo de 1967 – armas nucleares en las manos de mullahs apocalípticos que prometen públicamente la aniquilación de Israel. El mundo está de nuevo diciéndole a los israelíes que no hagan nada mientras se busca una escapatoria. Pero si la escapatoria no se encuentra – como en el '67 – los israelíes saben que una vez más, tendrán que defenderse solos.

Esta fatídica decisión exige un consenso nacional. Al crear la coalición más grande en casi tres décadas, Netanyahu está estableciendo la premisa política para un ataque preventivo, si es que se llega a eso. El nuevo gobierno ocupa 94 asientos de la Kneset – de 120 – y fue descrito por un columnista israelí como "cien toneladas de cemento sólido".

Ya basta de la reciente exageración mediática sobre una gran resistencia interna ante la dura actitud de Netanyahu sobre Irán. Dos notables figuras retiradas de la inteligencia recibieron amplia cobertura en el país por haber salido en su contra. No se hizo mención sin embargo, que uno había sido ignorado por Netanyahu para ser el jefe del Mosad, mientras que el otro había sido removido por Netanyahu de su cargo de jefe del Mosad (por consiguiente la disponibilidad del puesto).

Que el partido de centro Kadima (ellos fueron los que sacaron a Israel de Gaza) se fusione a una coalición liderada por el Likud, cuyo ministro de defensa es un ex Primer Ministro Laborista (que una vez le ofreció medio Jerusalem a Arafat) es la definición misma de unidad nacional – y refuta el dicho popular de: "Israel está dividido". Por el contrario, "Todos están diciendo lo mismo", explicó un miembro de la Kneset, "aunque puede haber una diferencia en el tono".

Por supuesto, Netanyahu y Shaul Mofaz (de Kadima) ofrecieron razones más prosaicas para su fusión: obligar el servicio nacional para la ahora exenta juventud ortodoxa, cambiar la ley de elecciones para reducir la desproporcionada influencia de los partidos minoritarios y buscar negociaciones con los palestinos. Pero Netanyahu, el primer Primer Ministro del Likud en reconocer un estado Palestino, no necesitaba a Kadima para entrar en las charlas de paz. Él ha estado esperando por dos años que Mahmoud Abbas se siente en la mesa. Abbas no lo ha hecho. Y no lo hará. Nada cambiará en ese aspecto.

Lo que sí cambia es la posición israelí respecto a Irán. La sólida coalición demuestra la disponibilidad política de Israel a atacar, si es necesario (su disponibilidad militar no está en duda).

Quienes le aconsejan a Israel sumisión, resignación o simplemente paciencia infinita ya no pueden desestimar la dura postura de Israel catalogándola como 'el trabajo de derechistas incorregibles'. No con un gobierno que ahora representa al 78 por ciento del país.

Netanyahu perdió el derecho a las elecciones de septiembre que le hubieran dado 4 años más en el poder. En cambio, eligió una coalición nacional que garantiza 18 meses de estabilidad – 18 meses durante los cuales, si el mundo no actúa para frenar a Irán (ya sea por diplomacia u otro motivo), Israel lo hará. Y no será el trabajo de un hombre, de un partido político o de una postura ideológica. Sino que, al igual que en 1967, será el trabajo de una nación.

Esta opinión editorial apareció originalmente en el Washington Post.


Fuente: http://www.aishlatino.com/iymj/mo/Por_Que_Israel_se_Unifica.html

martes, 8 de mayo de 2012

EL FALSO DISCURSO ÁRABE EN DERECHOS HUMANOS DE LA MUJER






Por: Lazaro Broitman

El Diario Independent presenta hoy el resultado de una investigación sobre el suicidio de una trabajadora etíope llamada MS Dechasa, empleada doméstica en Beirut del ciudadano musulmán Ali Mahfouz. Esta señora, madre de dos niños, forma parte de una fuerza laboral de no menos de doscientos mil trabajadores inmigrantes en El Líbano.  El reporte, firmado por el periodista Robert Fisk, y sustentado en sendos reportes de las condiciones laborales de esta señora, dan a conocer que ante el irrespeto de las más mínimas condiciones de trabajo, esta trabajadora fue puesta por su "patrono" en un taxi camino al hospital donde decidió quitarse la vida, siendo comprobadas las condiciones de inhumanidad del citado Mahfouz, simplemente por ahora indiciado por abuso por las autoridades locales.

Eventos como este son opacados por los sucesos de la llamada Primavera Árabe, pero donde sin duda pueden coexistir fenómenos similares de, bajo la ley de la sharia, las mujeres queden sumidas a controles y abusos en sus derechos fundamentales como mujer, sobre todo aquellas que lastimosamente deben como único medio de sobrevivencia, aceptar condiciones muy similares a la esclavitud. Volviendo al caso de la sociedad libanesa musulmán, se calcula que no menos de un 25% de estas familias conserva servidoras domésticas, estudio respaldado por el Profesor Libanés Ray Jureidini de la American University en Beirut, contrataciones que evidentemente se producen en condiciones de bajo salario y horarios excesivos.

Hoy se celebra el Día de la Madre en muchos países, y qué mejor reflexión para que el respeto a los derechos de la Mujer tenga eco en la falsa idea de derechos humanos que alegan sociedades musulmanas defender, pues con independencia del factor religioso o cultural, queda otro tema adicional y es el abuso a inmigrantes contratadas bajo condiciones de abuso físico y moral que pueden tener resultados fatales.

El link del artículo es el siguiente: Arab Spring has washed apalling racism out of the news

lunes, 7 de mayo de 2012

Meta de la huelga de hambre NO es la paz...



Durante décadas, animadores extranjeros para los palestinos han tratado de retratar a los que luchan contra Israel como posibles discípulos de Gandhi en su intento de retratar a los Judíos como sustitutos para el papel de opresor colonial. Pero siempre ha habido dos problemas principales con este escenario. El primero es el hecho de que la mayoría de los palestinos consideran que la violencia contra los israelíes, no sólo es una táctica legítima, sino también algo que es parte integrante de su identidad nacional. La segunda es que, incluso si fueran a adoptar una política de no-violencia, el objetivo de los palestinos no es un estado propio viviendo en paz junto a Israel, sino el final del estado judío y su sustitución por uno en el que los árabes manden.

Estos obstáculos a la creación de un movimiento de Gandhi palestinos permanecen. Pero eso no impidió que los New York Times de volver a un tema familiar hoy en día con una función por el nuevo jefe de la oficina de Israel Jodi Rudoren en que se utiliza una huelga de hambre por parte de algunos prisioneros de seguridad como punto de partida para una discusión sobre un posible cambio en las tácticas de los palestinos. Dado que, como señala, el proceso de paz está "estancado" y "la política interna palestina a la deriva", los activistas esperan usar "la huelga de hambre como un catalizador potencial de traer a un árabe de primavera al estilo de levantamiento para la Ribera Occidental." Pero la pregunta Rudoren no pregunta es ¿qué hacen los huelguistas de hambre o de sus seguidores que vendrán de lo que esperamos sea una nueva intifada? No lo ven como un camino hacia un estado palestino o alguna otra cosa? Si el objetivo es un estado, entonces no tiene por qué molestarse con la resistencia no violenta o la violencia. Lo que hay que hacer es instruir a sus líderes a negociar con Israel.

El proceso de paz sigue siendo "detenido" por una razón principal: los palestinos no van a negociar a menos que Israel garantiza de antemano que va a ceder en cada disputa territorial. Pero incluso entonces no hay ninguna garantía o cualquier probabilidad de que el liderazgo de la Autoridad Palestina en su composición actual, y mucho menos después de que se consuma el acuerdo de unidad con Hamas, sería capaz de reconocer la legitimidad de un estado judío sin importar donde las fronteras se dibujan .

Una nueva intifada, ya sea realizado por personas que lanzan piedras y cócteles Molotov o simples manifestantes, no es un sustituto para un compromiso por parte de los palestinos a vivir en paz con sus vecinos judíos. Incluso con el gobierno supuestamente de derecha de Israel dispuesto a aceptar una solución de dos Estados, el tiempo se pasó de largo para los trucos, cuyo único propósito es avergonzar o intimidar a los israelíes.

Como suele suceder, incluso los palestinos que supuestamente no violenta regaló algunos de los juegos en la cuenta de Rudoren:

El jueves, en Ramallah, 300 mujeres marcharon hacia la plaza Al Manara, el canto, "Sí a la huelga de hambre, no a la sumisión" y "Abajo con la rama de olivo, viva el rifle."

¿Hay otra manera de interpretar un canto que llama a poner fin a la paz y el uso de "el rifle", sino como un llamado a los ataques violentos contra Israel?

La huelga de hambre funciones, una Thaer Halahleh, se describe como un personaje simpático. Se nos dice que "se detuvo la actividad política" poco después de su matrimonio en 2009. Sin embargo, dada la definición de los palestinos de ese término, un observador más experimentado que la Sra. Rudoren podría haber concluido que esto significaba que era un operativo terrorista. Debido a que las personas involucradas en estas actividades rara vez se retiran voluntariamente, la sospecha de las autoridades israelíes de que no era inocente, es comprensible. Si bien la política de detención administrativa que puede dar lugar a largos períodos de encarcelamiento sin juicio puede parecer contrario a un sentido de la justicia americana, hay que señalar que tampoco la expresión habitual de los palestinos "la política", que es el terrorismo. A medida que el retorno a la violencia por parte de los palestinos liberados en la operación de cambio de Gilad Shalit de ejemplo, la idea de que Halahleh, si es devuelto no se involucrará en la violencia, es un ingenuo o engañoso.

Sin embargo, el artículo no representan con precisión las dificultades encontradas por los que tratan de crear esta nueva intifada. Su mayor problema es la apatía de una población palestina que entiende que este último plan para la confrontación no va a mejorar sus vidas y no dará lugar a la libre determinación. A pesar de los obstáculos a los imperativos de la cultura política palestina de la sociedad palestina pone en el camino de la paz, tal vez algunos están empezando a reconocer que la glorificación de quienes se dedican a la violencia y la identificación de los derechos comunales sólo en yuxtaposición a la negación de la misma Judios es un callejón sin salida.


Fuente: Hunger Strikers’ Goal is Not Peace

jueves, 3 de mayo de 2012

El músico que se quedó sin el pan y sin la torta.




El maestro judío argentino-israelí Daniel Barenboim, gran defensor de la paz y de la creación de un Estado Palestino, el gran maestro que nunca ocultó su apoyo incondicional a los árabes en el conflicto del medio oriente, acaba de recibir un neto puntapié aplicado por sus defendidos, que lo desubica en sus pretensiones de aficionado a la política.

Su posición en el conflicto árabe-israelí ha hecho que su figura no sea bien vista en Israel a pesar de ser israelí y director de la Orquesta para la paz integrada por músicos árabes, españoles e israelíes. En sus esporádicas expresiones políticas, siempre tuvo tendencia a atacar a Israel sin que jamás saliera de su boca las injusticias, crueldades y mentiras de los árabes. En reconocimiento al apoyo a su causa, la Autoridad Palestina le otorgó el Pasaporte Palestino en el año 2008.

En 1999 Daniel Barenboim y Edward Said ya fallecido, decidieron crear la Orquesta West-Eastern Divan para juntar jóvenes músicos de Israel y otras culturas de Oriente Medio que han sido tradicionalmente rivales. Hace un año esa orquesta actuó en el festival de Qatar que está en el golfo pérsico. Debido al éxito obtenido, la orquesta fue invitada este año al festival que tenía que llevarse a cabo el 1 de mayo. El evento estaría compuesto por tres conciertos y un debate titulado "La música contribuye a la paz". La viuda de Said, el co-fundador de la orquesta, fue invitada al debate. Todo estaba preparado. Miles de entradas fueron vendidas. Pero hace unos dias atrás, las autoridades de Qatar suspendieron el festival "a pesar de reconocer los valores del maestro Barenboim".

Según se lee en la prensa israelí, es muy factible que "las autoridades de Qatar se rindieron a las presiones de la Organización palestina para el boicot a Israel". También se lee en el mismo artículo, que en la prensa de Qatar aparecen las siguientes expresiones: "Barenboim representa la ocupación de los territorios retenidos por Israel". "No es momento ni el lugar para recibir a israelíes y a un director de oquesta sionista". "Las autoridades de Qatar ofrecen al maestro sionista Barenboim la oportunidad de mostrar un rostro positivo a Israel". "Bendecimos a la resolución de no ofrecer apoyo a todo aquello que se relacione con el enemigo sionista".

Daniel Barenboim es mal visto en Israel y rechazado por los árabes a quienes tanto defiende. Un judío siempre será judío por más que apoye a los enemigos de Israel. Eso es justamente lo que Daniel Barenboim no previó. Nunca se imaginó que algún día, también él sería víctima del antisemitismo aún persistente en el mundo, en especial dentro del Islam.

Samuel Auerbach.
Natanya Israel